el oso / el onso

Ha pasado lo más duro del invierno y el oso sale de su letargo invernal, nos anuncia que la primavera no tardará el llegar. Símbolo de fuerza y de la naturaleza en su estado más salvaje, el oso pardo ha sido uno de los animales más temidos de cuantos habitaron los Pirineos, sus ataques a los rebaños de ovejas han atemorizado durante siglos a los habitantes de estas montañas y lo han convertido en protagonista de numerosos cuentos y leyendas.

Embutidos en un enorme saco de arpilla relleno de rebasto (hierba seca) cubierto con una piel de oveja y andando a cuatro patas, los jóvenes del pueblo dan vida al onso, personaje casi tan fiero como el animal al que representan. A empujones se harán sitio allá por donde pasen, sólo la fuerza y los golpes de los domadores, que los llevan atados con cadenas, conseguirán ponerlos en vereda.

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